domingo, 13 de marzo de 2016

"El hombre que ha de mendigar amor es el más miserable de todos los mendigos" Rabindranatrah Tagore

Desde pequeña he visto como todos nos esforzamos para que nos reconozcan, nos tengan en cuenta, nos valoren... Nos esforzamos hasta la saciedad para agradar, para ser "buen cristiano", para hacer lo correcto, para no defraudar al "clan" en un esfuerzo desmesurado en seguir pautas y programas aprendidos o no de nuestros ancestros, o simplemente programas del inconsciente colectivo de lo que "se debe hacer". Yo personalmente estoy cansada, quiero romper una lanza a favor de las personas que tienen el coraje de poder decir "hasta aquí, y no más". 

Aguantamos carros y carretas, soportamos circunstancias opresivas y miles de relaciones tóxicas y no siempre desde la ignorancia, porque en el fondo sabemos que no nos conviene, ¡vamos que nos resta energía y muchas veces nos crea dependencia! Y es que nos esforzamos tanto por demostrarnos a nosotros mismos que somos buenos, que se nos olvida lo que realmente es importante. ¿qué queremos hacer? ¿que sentimos realmente? ¿que dice nuestro interior a todo esto? Aquí viene bien una frase que mi madre siempre me ha dicho... "Más vale una colorá, que cien amarillas".

Yo creo que ya está bien, debemos empezar a ser menos "políticamente correctos" y empezar a "mandar" a más de un@ a paseo ya... De todas las trampas que me he encontrado del ego, la que más me cuesta franquear es la del victimismo y la del mercadeo. Reconozco que no les la primera vez que he hablado de esto, pero no dejan de aparecer nuevas formas camufladas de asalto. 

¿Porqué tenemos que impresionar, agradar, y satisfacer a los demás a cambio de amor (entendiéndose amor como atención, compañía... no como el amor en si)? Pues muy sencillo, porque pensamos y sentimos que ese vacío o carencia lo pueden llenar otros, cuando realmente somos nosotros mismos los únicos que podemos darnos todo ese amor. 

Así que invito a la reflexión, y a empezar a "mandar al carajo" de una forma elegante a toda aquella persona que te incite a cualquier actitud en contra de ti mismo, inclusive si eres tú mismo (en la mayoría de los casos, por no decir todos eres tú mismo quien estás haciéndote el grato favor de seguir en esa espiral).

Basta ya de buscar culpables, y seamos más responsables de lo que nos ataña, que somos los únicos dueños de nuestra vida. Sólo nosotros podemos hacer algo para que sea mejor, más placentera y vivirla desde donde queramos, pero vivirla a pesar de que hayamos elegido que sea así. Da igual que elijamos ser víctima o verdugo, lo verdaderamente importante es ser consciente de para que te sirve. 

Las formas sutiles de aparecer en las relaciones el mercadeo y el victimismo hoy en día en la sociedad son muy abundantes. Algunas son muy visibles, otras están enmascaradas en necesidades sociales, biológicas, económicas... Pero de lo que sí estoy segura, es que una gran parte de ellas no son nuestras, es simplemente un patrón de repetición que tenemos porque es lo "normal". Sinceramente, lo normal hoy en día para la persona tiene que ser con lo que la persona vibre, no lo que le impongan, aconsejen o quieran que viva desde fuera, solo bajo mi punto de vista, ya cada uno es libre de elegir.

De algo estoy segura, y es que todo está donde tiene que estar, así que elijamos lo que elijamos... ¡No hay más responsables que nosotros mismos! Así que vive, deja vivir y disfruta por el camino, que al menos si decides que sea un camino con una gran pendiente, podrás ponerte en forma (risas) y disfrutarlo porque es tu camino. ¡Ámate!

Mil gracias Universo, y gracias a ti por leerme.






martes, 1 de marzo de 2016

"La vida es sueño, y los sueños, sueños son... " Pedro Calderón de la Barca

Recuerdo de pequeña como nos preparaban, motivaban y enseñaban para poder entender la vida. Sí, entender la vida, ésa maravilla, ésa palabra tan pequeña y motivadora "vida". Recuerdos de como me equivocaba, me caía, me defraudaba, suspendía exámenes, perdía familiares, perdía amistades... y como las palabras de amor de mis padres y amigos me reconfortaban con... la vida no es eso, porque la vida sigue, no se para... y lo que hoy es un problema, quizás mañana no exista.

La realidad es que me siento muy afortunada por los maestros que he tenido, mis grandes y adorables luchadores, mis padres. Siento una gran admiración por las personas que luchan, no desvanecen, las personas que por más reveses del destino siempre tienen una sonrisa en la cara, un abrazo cálido y un todo va a salir bien. Sé a ciencia cierta que los elegí, y ellos a mi, como todos elegimos a nuestro entorno, familia y amigos. Da igual ser huérfano, siempre hay alguien que te enseña a crecer, superarte y enfrentar la vida. A mi personalmente, no me llegarán los años de vida para agradecer todo lo que me enseñaron. 

A lo largo de todos éstos años, he tenido diferentes puntos de vista porque cada edad tiene un aprendizaje, un rodaje, una enseñanza y un momento de "vida". Cuando se es pequeño, adolescente, joven, y va haciéndose maduro, todas las creencias van cambiando. Me fascina los episodios distintos que el ser humano puede vivir, transformar, experimentar... desde luego, la vida es un sueño, un regalo, es algo tan grande que no se puede describir. He pasado muchos momentos de intensa oscuridad, sentirme perdida, pero como bien leí hace tiempo... sólo la luz ilumina en la oscuridad, en un mundo de luces no se vislumbra tanto como en plena ceguera. Porque la ceguera que tenemos los seres humanos es atroz. Yo reconozco lo ciega que he estado, y no es que esté totalmente bien de la vista, pero cuando empiezas a percibir la gama de colores que hay en el mundo, te das cuenta de lo dormida que has estado.

Cada uno tiene que vivir su sueño, su vida, sus experiencias, porque cada uno de nosotros es una pieza de éste rompecabezas tan inmenso y maravilloso. No hay que perder la esperanza, soñar despierto de vez en cuando es necesario, reír y jugar, sacar ése niño interior, tener propósitos, metas, superarse, todo éso nos hace sentirnos vivos. Porque indudablemente, no hay nada peor que la muerte, bueno si... estar muerto en vida, no vivir, creo que lo peor que hay es respirar sin vivir con esperanza, con motivación, y rodeada de personas que te aportan es muy relevante hoy en día. Y un gran lastre que aún llevamos acuestas, es vivir en el pasado y en el futuro, sin disfrutar el momento presente. Si vives preocupándote por lo que hiciste o harás no vives el ahora, sólo vives preocupado, y la preocupación, por experiencia lo digo, desemboca en nerviosismo y enfermedad.

Así que yo animo a todo el mundo, a que sueñe despierto, viva su vida de forma coherente, luche por su sueño, disfrute los regalos de la vida, viva en el momento presente, se aleje de las personas tóxicas, reciba y dé amor, comprensión, cariño, apoye a quien tenga que hacerlo, y sobre todo... comparta su vida y sus sueños, porque es el regalo más grande que podemos tener. Así que sal y VIVE. 

Mil gracias Universo y gracias a ti por leerme.



miércoles, 3 de febrero de 2016

"Las palabras nunca alcanzan cuando lo que hay que decir desborda el alma" Julio Cortázar.

Yo me he preguntado muchas veces que hay detrás de un comportamiento misógino, así que busqué los distintos desequilibrios producidos como misoginia, hembrismo, machismo, misandría, misantropía y la filodependencia entre otros.

En primer lugar y de lo más general a lo más concreto la misantropía es un odio desarrollado hacia la humanidad en general. La filodependencia es la incapacidad de generar felicidad por uno mismo, buscando siempre una pareja que le genere ésa falsa felicidad, tanto en hombres como en mujeres, lleva a un comportamiento de celos y chantaje que hasta puede llegar al homicidio. En segundo lugar, en el género femenino existe la misantropía y el hembrismo. La mujer misantrópica utiliza el hembrismo para enfocar el odio hacia los hombres, pero aparte de no tener ningún interés en los hombres porque piensa que no los necesita para nada, considera que la mujer tiene que liberarse de cualquier dependencia hacia el género masculino sea sexual o afectivo. Y por tercero, en el género masculino existe la misoginia y el machismo. El hombre utiliza los argumentos el machismo en la misoginia, de desprecio hacia la mujer, su inferioridad de igual modo que la misantropía utiliza el hembrismo. 

Si éstos comportamientos los comparamos con el racismo, nacionalismos extremos, nazismo, etc. Al menos yo caigo en la cuenta que todo parte de lo mismo, inseguridad del ser humano, falta de amor, pérdida de valores humanos, sociales y sobre todo los personales relacionado con el sustento familiar. No creo que ninguna persona en su sano juicio quiera atentar contra el mismo, por consiguiente, atentar contra su igual. Por consiguiente, o están enfermos o están lejos de sentir nada por ellos mismos.

¿Qué hace perder los estribos a una persona para insultar, maltratar e incluso matar a alguien? ¿tanto odio puede acumular una persona para no entender que la otra persona tiene tanto derecho a estar viva como él mismo? En qué se convierte una persona sin amor, una persona maltratada, vacía, y despojada de su autoestima podría ser una explicación. Posiblemente sean traumas familiares, e incluso roles aprendidos para conseguir un "afecto" porque no saben conseguirlo de otra forma, en base a un reconocimiento por el clan o personal basado en tradición, cultura o valores adquiridos.

Como siempre tengo una opinión personal, aunque entiendo que es una elección, aprendizaje y todo lo demás quiero pensar que simplemente, esas almas han olvidado su cometido, amar. Porque sólo cuando el alma se desconecta de su propósito aquí puede llegar a esos niveles. No lo estoy juzgando, pero me parece un extremo aberrante como el ser humano puede llegar a éso, en lugar de amar por el simple hecho de estar aquí, encarnado, vivo y con infinitas oportunidades de poder experimentar el placer por la vida y el gozo.

Mil gracias Universo, y gracias a ti por leerme.


domingo, 31 de enero de 2016

"El problema del mundo es que los estúpidos están seguros de todo y los inteligentes están llenos de dudas" Bertrand Russell

Cada día observo más y más síntomas de Cosificación... me asaltan millones de dudas de porqué pasa ésto. Para quién no sepa que es, es la acción de tratar a un ser vivo como si fuese una cosa, ignorando sus sentimientos y emociones, hiriendo la sensibilidad, dignidad, pensamientos y emociones del ser humano. Como lacra de la sociedad digamos que cualquier comportamiento social o sexual hoy en día está dentro de éste colectivo o roza el límite de entrar en ésto.

No puedo evitar ver como las masas siguen un reality, un programa de compraventa de sentimientos... Todos ellos incluidos en un paquete de entretenimiento no hacen más que alimentar un consumismo mordaz de morbo e irracionalidad de personas, con sus valores y principios en un declive permatente. Pero... ¿Porqué pasa ésto? ¿A caso el ser humano ha perdido completamente el norte? ¿Qué ha pasado para que la humanidad llegue a éste punto? No puedo contestar éstas preguntas, no tengo ni idea de porque sucede todo ésto...

Estamos viviendo en un época de consumismo, todo rápido "fastfood" "fastsex" "fastfriends"... Todo de usar y tirar, no importando realmente si ésa persona con la que nos relacionamos en realidad tiene inquietudes, tiene preguntas existenciales, tenemos relaciones superficiales, conversaciones superficiales, todo tan tangible, que nos olvidamos de la esencia de lo que realmente importa. Una amistad, compañero o compañera, pareja que realmente esté ahí porque quiera estar, que realmente quiere compartir, sentir, crecer, evolucionar a nuestro lado. Basando las relaciones en lo que la sociedad marca, en que no puedes estar solo, si no vas de vacaciones, ves un programa que ve todo el mundo o tienes lo que la mayoría, te consideran un bicho raro.

¿Dónde ha quedado la libertad de la persona para elegir lo que verdaderamente quiere? Si yo no quiero tener coche, casarme o hipotecarme no soy menos que nadie. Si soy físicamente distinta al estereotipo social soy perseguida e incluso tachada de antisocial, salvaje o difícil de tratar. Si el único destino del ser humano es poseer todas las personas como cosas, y tratar a las cosas como a personas yo debo estar fuera de ése propósito, porque me niego rotundamente a entrar en ése juego.

Si ellos son libres para elegir pertenecer a un vacío emocional, yo también soy libre de ser como soy. rebelde cuando tengo que serlo, y sincera con mis pensamientos y emociones. Es realmente triste que no pertenezcas a la "manada" por no ser igual, pero realmente creo que prefiero estar sola y ser fiel a mi misma, a ser una inconsciente y estar dormida. Al final la felicidad no la da estar sola rodeada de gente, la felicidad es cuestión del amor hacia uno mismo, siendo coherente con uno, amándose, respetándose y elevando la vibración hacia el amor incondicional.

Mil gracias Universo y gracias a ti por leerme.






viernes, 29 de enero de 2016

"El amor no mira con los ojos, sino con el alma" William Shakespeare.

Cuándo venimos a éste mundo, somos amor puro, nuestro único amor al principio es nuestra madre, nos da la vida, sustenta y protege. En la medida que vamos creciendo se suma el amor también al padre, importantísimo, al menos en base a mi experiencia que siempre he sido más padrera. De que vamos descubriendo diferentes seres en nuestra vida los amamos, pero es algo diferente, es un lazo invisible diferente al de nuestros padres. Amigos, familiares, parejas, compañeros, colegas... todos irremplazables, todos diferentes, todos únicos, todos maravillosos.

He buscado en el diccionario lo que significa amor, "Sentimiento de vivo afecto e inclinación hacia una persona o cosa a la que se le desea todo lo bueno". Pues sí, yo me declaro una amante de todo ser viviente e "inerte", la razón por la que puntualizo ésto es que considero, que todo lo que hay a la vista de mis ojos no es amor, sólo considero amor lo que mi alma reconoce, y mi alma es más consciente que mi mente a la hora de amar. 

Y ahora me gustaría opinar sobre las "clases" de amor que he vivido o veo que las personas viven. Existe bajo mi punto de vista el amor dependiente, obsesivo, controlador... el que no te deja respirar y te hace sentir una posesión. Existe el amor interesado, ya sea por un motivo laboral, por interés personal que la otra persona tenga algo de lo que tú te puedas aprovechar, o porque estés pasando por un momento en el que necesites a esa persona para bienestar personal, que no es dependencia, sólo puro interés. Existe el amor de compraventa o de mercadeo, de tú me das ésto y yo ésto otro, como ejemplo aquí y que no estoy juzgando nada, cada uno elige que hacer con su vida, la típica relación matrimonial del que uno de los cónyugues tiene dinero y necesita una persona por no estar solo, y la otra parte solo quiere una posición de bienestar económico y se compromete a acompañar. Al final, todos estos amores cuando no se cubren las expectativas te crean un vacío enorme, porque das y esperas recibir algo a cambio SIEMPRE.

Cómo bien explica Virginia Blanes, que recomiendo por supuesto, "Amar está en todo. Es de pobres buscarlo sólo en una persona y es de necios buscarlo siempre fuera". Que conste que no juzgo que alguien quiera centrar su vida en una sola persona, o sus relaciones sean tóxicas, entiendo que si las tiene es porque tiene que aprender y vivirlas. Sólo creo que amar no es tener una posición social, ni protección, ni estar acompañado, ni ser dependiente de nadie. Hay muchas personas y yo soy una de ellas, que sentimos la necesidad de amar, de sentirnos amados, y se nos olvida que esa necesidad parte de la búsqueda eterna de encontrarnos a nosotros mismos.

El amor libera, deja ser, te hace crecer, expandirte, estalla desde dentro, y sinceramente no creo que muchas personas consigan ésto buscándolo en una persona, y si hay una persona que puede darlo, es uno mismo. No creo en relaciones esclavas de tiempo, compromisos, familias, fechas, etc. Todo eso es una tomadura de pelo de nuestra sociedad y de nuestras creencias, que nos hacen esclavos de lo que tiene que ser "normal". Amar, es amarse a uno mismo, y poder compartir con tus seres queridos de una forma voluntaria ésa relación de amor infinito que emana de ti, de tu alma, hacia el universo.

Creo que la mejor forma de reencontrarnos a nosotros mismos es la soledad, pero es cierto que estando en una relación se aprende y evoluciona muchísimo, sin darnos cuenta, y cuando ésa relación termina o no, hay momentos de reequilibrio, donde al principio hay vacío pero luego hay una apertura al conocimiento brutal y maravillosa. Así que animo a todo el mundo a estar un tiempo solo o acompañado pero ser consciente y coherente con sus relaciones, que conecte con su alma y luego elija lo que elija, que sea feliz.

Mil gracias Universo, y gracias a ti por leerme.





lunes, 25 de enero de 2016

"La maldad no necesita razones, le basta con un pretexto" J.W. Van Goethe

A lo largo de mi vida, experiencias, diálogos internos y no tan internos, ha habido un debate intenso en base a la maldad o bondad del ser humano en mi ser. Hubo instantes en los que ganaba "el ser humano es malo por naturaleza" en otros momentos "el ser humano por supervivencia ataca antes de ser atacado" y así numerosas premisas para respaldar acciones o vivencias personales de ambos bandos.

Es cierto que el camino fácil no es siempre el mejor y camino difícil puede estar o no influenciado por la familia, creencias o patrones aprendidos, como el fácil. En la complejidad del ser, también se puede elegir el camino de en medio y/o neutro, quiere decir que no te decantas por ninguno de los dos extremos. En realidad lo que buscamos es conseguir lo mejor para nosotros mismos, ya sea desde el egoísmo, bienestar colectivo, victimismo, o simplemente equilibrar los bandos o puntos contrapuestos. Por eso la vida son decisiones, tan sólo eso. 

Observando la "sociedad" vemos como evolucionan los métodos de relación ( Smartphones, Redes Sociales... ) Ésto si bien es cierto que nos inserta en una sociedad tecnológica, a la vez nos hace seres desconectados, nos desconecta de la naturaleza, la familia, y todos nuestros seres queridos, volviéndonos unos "esclavos" tecnológicos por el ansia de no quedarnos atrás, porque lo que haga la mayoría está bien visto y no nos queremos sentir excluidos.

¿Cómo afecta ésto al individuo? Pues bien, bajo mi punto de vista nos hace deshonestos con nosotros mismos, delante de una pantalla de teléfono o de ordenador podemos ser quién queramos ser. Y es justamente ahí donde los traumas, las carencias, luchas de poder y los víctimas y verdugos sacian sus egos hasta estar completamente exhaustos. Con ésto no digo que todo el mundo mienta o utilice la tecnología para engañarse a uno mismo, sólo que la tentación de ser anónimo o que no vean tus gestos, las risas no hace tampoco mucho bien. Además de los malos entendidos que producen.

Cuándo el ser humano se quiere evadir de su realidad, buscar reconocimiento, luchar por ser el mejor, hundir al fuerte para eliminar competencia, engordar su ego, esconder su baja autoestima, o a lo que nos han enseñado desde pequeños a ser "buen cristiano" y sacrificarse por los demás... La mente controladora se inventa mil y una situaciones en las que demostrar que lleva razón. Al final lo que pensamos es energía, y si proyectamos algo lo más probable es que el universo más tarde o temprano nos acabe suministrando las situaciones para vivirlo, y entonces la mente te dirá "¿Ves cómo tenía razón?". Y la única razón es que juzgamos mucho, y somos muy poco honestos.

Para resumir creo que el ser humano solo necesita amor y ser honesto con el mismo, por muchos disfraces que nos pongamos la sombra va a seguir ahí. Así que el camino de en medio, el fácil o el difícil es sólo elección nuestra, lo que está claro es que si no es el correcto, daremos sólo unas vueltecitas más hasta llegar al destino... uno mismo. Así que ama cada instante, perdónate y fluye, no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.

Mil gracias Universo, y gracias a ti por leerme.






domingo, 24 de enero de 2016

"Hay quienes creen que el destino descansa en las rodillas de los dioses, pero la verdad es que trabaja, como un desafío candente, sobre las conciencias de los hombres" Eduardo Galeano

Hace tiempo, en una reunión, nos explicaron un mito para entender porque no nos sentimos miembros de la familia donde nacemos. Y si es bien cierto, que muchos de nosotros nos damos cuenta que nuestras inquietudes, carácter, y personalidad no congenian con nuestros más allegados. Pues bien, va de lo siguiente... Tal y como nos contaron, los niños vienen de París y los trae la cigüeña. Nosotros estábamos destinados a una familia, con parecidos asombrosos, inquietudes y hobbies, resulta que la señora cigüeña se despistó, iba tan distraída que nos caímos, dejándonos en la familia equivocada. Y claro, una vez entregado, no es un paquete con devolución...


Es muy curioso como en el refranero popular, canciones tradicionales, los cuentos y fábulas, el ser humano se ha intentado perpetuar la sabiduría ancestral. Aún me acuerdo de la primera vez que leí a Clarissa Pinkola Estés en "Las mujeres que corren con lobos", como explicaba éste suceso, como de generación en generación nos pasábamos la información para que no se olvidara. (Magnífico libro, muy recomendado).

Pues bien, ni la cigüeña, ni por costumbre... bajo mi punto de vista en que el Universo es perfecto y todo está dónde tiene que estar, mi opinión, en base de porque no encajamos en la familia que nacemos (sea de sangre o adopción) es la siguiente.

Los seres que nacemos en una familia, nacemos con todo el "paquete" completo. Heredamos genética, pero también todo lo "intangible", con ésto me refiero que en el árbol hay alegrías, pero también hay desgracias (traumas y frustraciones por ejemplo), hay proyectos de vida pero también proyecto sentido (el motivo por el que tus padres te concibieron, si lo hay, bioneuroemoción). Y es que los que nacemos normalmente venimos a "limpiar" todo lo que los de antes no han sido capaces, o no han podido en su momento. 

Con ésto quiero compartir, que nuestros padres, abuelos y bisas no son malvados, cada uno tiene una historia heredada del que precedió. No somos nadie para juzgar la vida de nadie, y si bien tuvimos el valor de venir a vivir ésta vida, os aseguro que aceptamos con seguridad lo que acontecía, porque antes de encarnar pactamos todo de antemano, lección y maestro. Sólo depende de nosotros aceptar el reto (tomar consciencia) o ignorarlo (más tarde o temprano volverá a resurgir, y quizás más fuerte que el primero). Ánimo, todos tenemos que aceptar, comprender y tomar consciencia, sólo se saborea la victoria cuándo se consigue por méritos propios.


Mil gracias Universo, y gracias a ti por leerme.